Archivos Mensuales: noviembre 2010

Molotov – ¿Dónde Jugarán las Niñas? (1997)

Puntaje del Disco: 8

  1. Que no te haga bobo Jacobo: 7
  2. Molotov coktail party: 7,5
  3. Voto latino: 8,5
  4. Chinga tu madre: 8
  5. Gimme the Power: 9
  6. Mátate teté: 6
  7. Más vale cholo: 6,5
  8. Use it or lose it: 7,5
  9. Puto: 8
  10. ¿Por qué no te haces para allá?… al más allá: 7
  11. Cerdo: 7,5
  12. Quítate que ma’sturbas (Perra arrabalera): 8

Como una bomba a punto de explotar, Molotov surgió del under mexicano a mediados de la década de los noventa como una de las pioneras en Latinoamérica en expresar su posición antisistema combinando diversos estilos musicales. Utilizando el doble sentido, el humor “lacra” y varios insultos, la agrupación liderada por Tito Fuentes se encontró con un numeroso público que, cansados de las mentiras de sus gobiernos, llevaron a Molotov hacia un suceso inusitado.

En 1996 y tras tocar en diversas cuevas en la Ciudad de México, Molotov encendió la primera mecha cuando fue telonera de Héroes del Silencio y fue luego de acompañar en un recital a Illya Kuryaki and the Valderramas que un cazatalentos vio que la bomba iba a estallar y les ofreció grabar un disco.

En Julio de 1997 salió a la venta “¿Dónde Jugarán las Niñas?”, parodiando al disco de Maná “¿Dónde Jugarán las Niños?”. La portada del disco mostraba a una adolescente bajándose de un auto con la ropa interior baja en alusión a una prostituta o a una colegiala. A pesar de que muchas tiendas se negaban a vender el álbum, los integrantes de la banda se las ingeniaron para que su música llegara a cuanto fanático encontrasen.

Mezclando el castellano con el inglés y arremetiendo con insultos, lenguaje vulgar y combinando el rock con el hip-hop, Molotov presenta claras influencias en Rage Against the Machine, The Red Hot Chili Peppers y Bestie Boys. Las mismas quedan evidenciadas en casi todo el disco en el que los gritos acaparan gran parte, como en “Más Vale Cholo”.

“Voto Latino”, “Chinga tu Madre” y “Gimme the Power” conforman el tridente más exitoso y expresivo de la reivindicación que Molotov le otorga al poder Latino. “Puto” es otro de los temas que, sea por la controversia que generó o por su composición, se transformó en un clásico de la banda.

“¿Dónde Jugarán las Niñas?” le dio a Molotov un espacio de expresión que muchos jóvenes mexicanos deseaban escuchar. Surgía una banda que sin escrúpulos denunciaban lo que a su entender no anda bien en América Latina.

Piro

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Manu Chao – Clandestino (1998)

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Clandestino: 7,5
  2. Desaparecido: 8
  3. Bongo Bong: 9
  4. Je Ne T’Aime Plus:8,5
  5. Mentira …: 7,5
  6. Lágrimas de Oro: 7
  7. Mama Call:8,5
  8. Luna y Sol: 6,5
  9. Por el Suelo: 8
  10. Welcome to Tijuana: 7
  11. Día Luna… Día Pena: 8,5
  12. Malegría: 8,5
  13. La Vie a 2: 9
  14. Minha Galera: 8
  15. La Despedida: 8
  16. El Viento: 8

Un caso curioso en el mundo de la música es el del francés Manu Chao ajeno totalmente a los grandes circuitos mediáticos y los grandes sellos discográficos es capaz de llenar estadios en toda Latinoamérica y de ser uno de los artistas mas reconocidos en todo el continente.

Nacido en París en 1961, José-Manuel Thomas Arthur Chao es uno de los músicos progresistas más reconocido en el mundo franco e hispanoparlante, este prolífico y políglota cantautor emprende su música de manera crítica y comprometida con las causas de su tiempo (discriminación, desigualdad, guerras, etc.) a partir de textos cargados de preocupaciones sociales y una amplísima combinación de ritmos provenientes de Europa, América Latina y África.

Comenzó su carrera musical en Paris de forma totalmente amateur en grupos como Hot Pants y Los Carayos pero el principio realmente nos sitúa en 1987 cuando junto a un grupo de amigos y su hermano Antoine funda Mano Negra ganándose considerable éxito especialmente en Europa hasta su separación en 1995 y su posterior carrera solista.

El primer álbum solista de Manu, Clandestino (1998), nos transporta a un encantador viaje por un potpurrí de sonidos característicos de America Latina que van desde la salsa, rock, pop francés, rock experimental y tecno, Casi todas las canciones tienen de fondo un extraño sampler que suena como estaciones de radio pirata con relatos de partidos de futbol en portugués y excentricidades de esa índole.

Aportando a la variedad de estilos el disco cuenta con once temas cantados por Chao en español, dos en francés, dos en ingles y una en portugués. A partir del éxito de Clandestino logro hacerse de una identidad y un sonido característico que formaría parte de su música de aquí en adelante. Hay tantas buenas ideas en su primer trabajo que es recomendable no quedarse con su primera escucha y volverlo a escuchar.

A pesar de todo lo que logro y de su fama y exposición Manu es un tipo introvertido como lo explica el mismo: “De adolescente era más observador, a mí nunca me gustó ser el centro de atención, siempre estaba en el rincón más oscuro observando y pensando: por favor que nadie me saque a bailar. Ahora llego a los lugares y todo el mundo me mira, me he acostumbrado pero no es natural para mí. Antes de los conciertos me cuesta, esté donde esté, nunca se me ha quitado, estoy nervioso, inquieto. Daría todo el oro del mundo para cambiar todo, y el plan para esta noche fuera irse al río a pescar, pero luego empieza el show y al segundo de subirme al escenario me siento feliz y después del show ultra feliz”.

Otro aspecto a destacar de Manu es su activa participación militante y antisistema tocando en shows en homenaje al Che Guevara en la habana, Cuba y siempre dejando en claro sus convicciones en cada reportaje: “Ahora hay mucha gente más consciente de que si el mundo capitalista sigue como va, es el fin del planeta, entonces más personas intentan mudar su día a día y vivir de una manera más acorde con las leyes de la naturaleza y la esperanza está por ahí.Es muy difícil prever lo que va a pasar porque estamos en un período de cambio súper fuerte; pero a largo plazo el sueño, y la lucha de cada día, es que aparezca el sol”.

F.V.

Caifanes – Caifanes (1988)

Puntaje del Disco: 7

  1. Mátenme Porque Me Muero: 8,5
  2. Te Estoy Mirando: 7,5
  3. La Negra Tomasa: 6
  4. Cuéntame Tu Vida: 8
  5. Será Por Eso: 7
  6. Viento: 9
  7. Nunca Me Voy A Transformar En Ti: 5,5
  8. Perdí Mi Ojo De Venado: 7,5
  9. Amanece: 6
  10. La Bestia Humana: 6
  11. Nada: 6

Desde el underground mexicano un grupo de los ochenta poco a poco se iría consolidando ganando más y más adeptos. Este grupo era Caifanes quienes en 1988 lanzarían su disco debut y que en aquellos años eran un cuarteto dark (onda The Cure) conformados por Saúl Hernández (voz y guitarra), Diego Herrera (teclados), Sabo Romo (bajo) y Alfonso André (batería).

El homónimo álbum debut de los Caifos (también conocido como Volumen I) fue importante en el fortalecimiento de la banda, pero al mismo tiempo deja una sensación ambivalente. Por un lado, cuando escuchas a los Caifanes puede resultarte interesante por traer muy buenas influencias de The Cure, R.E.M. y Joy Division, especialmente en la inspirante atmosfera oscura que los caracteriza. Y además hay que remarcar sus buenas intensiones de combinarlo con otros estilos más bien latinos. Pero por otro lado, a veces te dan ganas de golpearlos. Muchas de sus canciones en este disco parecen solo buenas ideas que no saben como ser llevadas a cabo por inmadurez. No terminan de convencer. Y terminan perdiendo en la comparación con grupos similares como Soda o Héroes del Silencio.

De todas formas, hay canciones en las que parecen un grupo ya consolidado, como en “Viento” y “Mátenme Porque Me Muero”, los grandes clásicos del disco, gracias al característico sonido de sus guitarras ochentosas y fantásticas melodías. En cambio en el resto del material, sus canciones sin ser malas pierden un poco su rumbo, se embarran en su mezcolanza de los ochenta, pero mantienen el espíritu gótico del disco. Un ejemplo claro es la balada “Nada” que pese a mantenerte en una nebulosa sombría nunca levanta vuelo.

Por otra parte, cuando los Caifanes tratan de abordar ritmos latinos suenan originales pero no por eso extraordinarios, como pasa en “La Negra Tomasa” (agregada en la reedición del disco), que es una mezcla de una cumbia de Guillermo Rodríguez Fiffe (que es lo que lo hace horrible al tema) con el rock gótico de los ochenta (que es lo que lo hace atractivo).

Por todo esto, Volumen I es un álbum interesante. Pero los que se sucederían en la carrera de los Caifanes serían mejores.

Persy

La Portuaria – Devorador de Corazones (1993)

Puntaje del Disco: 7

  1. Devorador de corazones: 7.5
  2. Selva: 8.5
  3. Nada es igual8
  4. Miedo: 5.5
  5. La grieta6.5
  6. En la punta de un cabo: 7
  7. Alguna vez: 6
  8. Portuaria mix: 6
  9. Me quedo contigo6.5
  10. Paso a paso: 6.5
  11. Nena de la lluvia: 7
  12. El pan de cada día: 6.5
  13. Zamba de mi esperanza: 6
  14. Jam session:

La Portuaria fue una de las bandas surgidas a fines de los años ochenta, que junto a Todos Tus Muertos, Babasónicos, El Otro Yo y Super Ratones, formaron la nueva camada del rock nacional. Diego Frenkel en guitarra y voz, Christian Basso en bajo y Sebastián Schachtel en teclados dan forma a esta agrupación que tuvo su primera gran presentación en el Festival Mi Buenos Aires Rock en 1990, cosechando la aceptación del público que se congregó en la avenida 9 de Julio.

Luego de la “Rosas Rojas” de 1989 y “Escenas de la vida amorosa”, en 1993 llegaría el gran suceso para La Portuaria con el lanzamiento del disco “Devoradora de Corazones”. Aunque con el primer corte “El bar del calle Rodney” había sido un éxito, “Selva” sería el mayor hit de la banda hasta entonces. Dentro de la movida conocida como World Beat, la banda de Frenkel desarrollaba una fusión entre lo latino con el jazz, dando una interesante mezcla.

Además de “Selva” también se desprenden otros buenos temas como la pegadiza “Nada es Igual” o “Devoradora de Corazones”.  Sin tanta repercusión “Nena de la Lluvia” es otra interesante composición. El disco aborda diferentes estilos, desde el jazz con “Jam sesión”, el ska con “Portuaria Mix” o el pop “En la punta de un cabo”.

Esa combinación de estilos caracterizó a esta buena banda que se mantendría en la escena del rock argentino durante gran parte de la década de los noventa.

Piro

V8 – Luchando por el Metal (1983)

Puntaje del Disco: 9

  1. Destrucción: 9
  2. Parcas Sangrientas: 9
  3. Si Puedes Vencer al Temor: 9,5
  4. Ángeles de las Tinieblas: 7,5
  5. Tiempos Metálicos: 8,5
  6. Muy Cansado Estoy: 7,5
  7. Brigadas Metálicas: 9
  8. Torturador: 8,5
  9. Hiena de Metal: 8

Una de las bandas pioneras del Heavy Metal en Argentina en la década del ochenta y por ende mas innovadoras para la música que se venia escuchando en Sudamérica es V8.  Nacieron en Marzo de 1982 con el padrinazgo de Norberto Pappo Napolitano (líder de otra banda precursora del genero en Latinoamérica Riff) y consiguieron editar su disco debut Luchando por el Metal un años después en Marzo de 1983. Formados por Alberto Zamarbide en voces, Ricardo Iorio en bajo, Osvaldo Civile en guitarra, Gustavo Rowek en bateria y la participación del mismo Pappo en guitarras y voces.

Pero anteriormente a esto debutaron en los escenarios en el B.A.Rock de 1982, rodeados de grupos de hippies que los rechazaron de plano. El mismo Zamarbide relataría los hechos: “Al salir a tocar vieron que nos salíamos de contexto y comenzaron a hacer blanco con nosotros… volaban naranjas, cachos de pizza, botellas, de todo. Osvaldo rompió la viola y los chabones se salvaron de que no se las tirara por la cabeza. Se coparon muy mal, se pudrió todo, Iorio insultaba a los hippies. Y vino lo peor: durante los dos temas que emitían en directo por la radio yo me trencé con un hippie que estaba enfurecido. Traté de calmarlo, pero el tipo seguía. Hasta que me rayé y le dije: “¡Vení, hippie de mierda, subí acá que te reviento!”. ¡Y justo me acordé que estaba saliendo todo en directo por la radio! Se armó un quilombo, pero no nos importaba nada. Y varios se coparon a pesar de todo”. Esta muy graciosa anécdota marcaría de cuerpo entera la actitud anti hippie que se trasluce en varios pasajes de Luchando por el Metal como “Tiempos Metálicos” y “Brigadas Metálicas”. Otros hits que no pasan desapercibidos para comenzar bien arriba el álbum son “Destrucción”, “Si Puedes Vencer al Temor” y “Parcas Sangrientas”. Temas con estructuras similares pero no por eso poco interesantes con marcadas influencias de grupos emblemas del Metal como Black Sabbath, Ironmaiden y Judas Priest.

Para mostrarles el legado de V8 luego de tres discos y su posterior separación y la forma en que marcaron la historia del Heavy Metal en Argentina basta con recorrer la ulterior carrera de sus integrantes, Ricardo Lorio forma Hermética (y más adelante Almafuerte), Gustavo Rowek se une a Walter Giardino para formar Rata Blanca, Osvaldo Civile crea Horcas, mientras que Alberto Zamarbide, Miguel Roldán y Adrián Cenci (estos últimos incorporados mas adelante al grupo) le dan vida a Logos.

F.V.

Heroes del Silencio – El Mar No Cesa (1988)

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Mar Adentro: 8,5
  2. Hace Tiempo: 8
  3. Fuente Esperanza: 8
  4. No Más Lágrimas: 7,5
  5. Olvidado: 8,5
  6. La Lluvia Gris: 8
  7. Flor Venenosa: 8,5
  8. Agosto: 7,5
  9. El Estanque: 8,5
  10. La Visión de Vuestras Almas: 7
  11. La Isla de las Iguanas: 6
  12. …16: 7,5
  13. Héroe de Leyenda: 9

La influencia del “sonido” de los ochenta tendría una gran incidencia en todo el mundo. Mientras en Argentina Soda Stereo se consolidaría como una banda muy importante, en España surgiría otra banda de características similares: Héroes del Silencio.

En sus inicios Héroes estaba comandado por su guitarrista Juan Valdivia y el cantante Enrique Bunbury. Ambos imprimirían un estilo notable del grupo. Bundury con su forma pasional de interpretar las canciones y Valdivia con su particular forma de tocar la guitarra, ofreciendo riffs y ritmos muy jugosos. Su primer disco El Mar No Cesa sería un éxito en España, logrando una gran cantidad de copias vendidas que le permitirían a la banda empezar ser populares en poco tiempo.

El Mar No Cesa es un disco muy bueno. En él se nota una gran influencia de bandas de los ochenta como U2, R.E.M., The Cure, pero principalmente de The Police, por la esencia de New Wave que se aprecia constantemente.

De esta forma se puede disfrutar de un disco lleno de guitarras y melodías ochentonas de un nivel muy bueno, con una atmosfera oscura que las acompaña continuamente. Además el álbum es muy consistente, raramente hay puntos flojos. “La Isla de las Iguanas” sin ser un corte malo es lo más opaco porque no sigue la misma tendencia sombría de Héroes. Pero el resto de los temas son geniales. Desde “Mar Adentro”, una canción guitarrera muy dinámica, pasando por la linda balada “Fuente Esperanza” y otros números ilustres e intensos como “Olvidado”, “Flor Venenosa” y “El Estanque”. Sin embargo, la canción más destacada sería “Héroe de Leyenda”, un clásico brillante que en el cual se inspirarían para constituir el nombre del grupo.

Persy

Los Enanitos Verdes – Los Enanitos Verdes (1984)

Puntaje del Disco: 6.5

  1. La nena de diecisiete: 6
  2. La miraba de atrás: 6.5
  3. Comiendo en el plato del perro: 6
  4. Detrás de las ruinas: 6.5
  5. Aún sigo cantando: 7.5
  6. No se metan más: 5
  7. Gente incoherente: 6
  8. Cambiá, volvé: 6
  9. Show del calabozo: 6.5
  10. Amor callejero: 6
  11. Tengo un sueño en mi alma: 6.5

Desde una de las provincias más hermosas de la Argentina, Los Enanitos Verdes dieron sus primeros pasos en bares y teatros mendocinos, hasta convertirse en una de las formaciones más aclamadas y populares de las tierras cuyanas. En 1983 realizaron el obligado viaje a Buenos Aires para darse a conocer en la gran ciudad y un año más tarde intentaron producir su un EP que no prosperó. Lejos de acobardarse, la banda regresaría a Mendoza para continuar con más shows e incorporaron a Tito Dávila en teclados y Sergio Embroni en guitarra y voz. De esta forma junto a Marciano Cantero, Felioe Staiti y Daniel Piccolo, todos los Enanitos grabaron su disco debut en 1984.

Los Enanitos Verdes proponen desde un principio un concepto simple del rock. Entiéndase simple en el sentido que no parece ir más allá de las influencias que a mediados de los ochenta los artistas nacionales recibían del exterior. Es en términos generales un sonido casi pop que suena bastante bien.

Bastante similar a los Abuelos de la Nada, la banda liderada por Cantero, aborda letras de vivencias cotidianas como “La nena de diecisiete” o “Tengo un sueños en mi alma”, éste último con un ritmo semejante a “Vitaminas” de Soda Stereo. Lo más destacado es “Aún sigo cantando” que se convirtió en un repetido clásico de la banda.

Los Enanitos Verdes irrumpieron en la escena con este modesto trabajo que les serviría para darse a conocer y comenzar una notoria carrera por las tierras argentinas.

Piro

 

Los Caballeros de la Quema – Manos Vacias (1993)

Puntaje del Disco: 8

  1. Domingo Muerto: 8,5
  2. Buenos Aires esquina Vietnam: 7,5
  3. Tibia Peste: 8
  4. Patri:9
  5. 9 Dias: 7
  6. Me Sobas la Espalda (Viuda Negra):8,5
  7. Con el Agua en los Pies: 8
  8. Similaun: 7,5
  9. Carlito: 8,5
  10. Gusanos: 6,5
  11. El Culo del Asunto:6
  12. Primavera Negra: 8
  13. Milwaukee: 8
  14. Luces de Bar: 8

Apoyados en la figura de un frontman carismático como Ivan Noble y de algunos hits como “Avanti Morocha” como estandarte, Los Caballeros de la Quema fueron creyendo en popularidad año tras año en la década de los noventa en Argentina.

La historia del grupo comienza a finales de los ochenta en Morón, Oeste del Gran Buenos Aires. Como tantos grupos ignotos comenzaron tocando en bares del conurbano Bonaerense hasta grabar su primera producción independiente Primavera Negra en 1991, la mayoría de las canciones incluidas en Primavera Negra formaron parte de su buen primer disco propiamente dicho Manos Vacias editado dos años más tarde.

Este trabajo no fue un gran éxito comercial pero incluye canciones históricas del grupo como “Patri”, “Domingo muerto”, “Carlito”, “Primarvera negra” y “Buenos Aires esquina Vietnam” que les presagiaba un destino interesante, destacándose en muchas canciones la poesía “de barrio” de Noble como rasgo distintivo a muchos grupos contemporáneos con letras mucho menos logradas.

El español Joaquín Sabina, muy popular en Argentina, quedó impresionado con este disco y los contactó para abrir su show en el estadio de Ferro. Esta presentación junto a la de Mayo de 1994 con Los Piojos y La Renga, en recuerdo de Walter Bulacio (asesinado por la policía en un recital de Los Redondos) y el show de Aerosmith y la de Jimmy Page en el estadio de Velez Sarfield donde fueron teloneros, les serviría como plataforma para hacerse conocidos masivamente y consolidar una carrera interesante y creciente que se trunco quizás en su momento de mayor popularidad a principios de la década siguiente.

F.V.

Los Gatos – Los Gatos (1967)

Puntaje del Disco: 7

  1. La Balsa: 9,5
  2. Yo No Quiero Soñar: 8
  3. Ríete: 6
  4. Lo Olvidaras: 9
  5. Madre Escuchame: 8
  6. Un Día de Otoño: 5,5
  7. El Vagabundo: 5
  8. Me Haras Pensar en el Amor: 7
  9. Ayer Nomás: 7
  10. Mi Ciudad: 4,5
  11. El Rey Lloró: 7
  12. Qué Pensas de Mi: 6,5

Este álbum es histórico. Es el primer disco de una de las primerísimas bandas de rock argentino que surgió en los sesenta: Los Gatos. Esta banda liderada por Litto Nebbia editaría su homónimo álbum debut en 1967, año en que la psicodelía se había apoderado del mundo. Pero, como el país tercer mundista que somos, en la Argentina todo llega un poco tarde, y en este caso la influencia psicodélica le llegó a los Gatos con cierto delay, o mejor dicho sin la plenitud que estaban desarrollando en Estados Unidos o Gran Bretaña.

De todas maneras, en esta banda se notan intermitencias psicodélicas, más que nada por la presencia del órgano que recuerda en parte a The Doors. Sin embargo, los Gatos en este disco parece desarrollaron un estilo pop que era más común escuchar un par de años más atrás, digamos 1965. El rock del grupo se asemeja a la etapa más primitiva de los Yardbirds o los Kinks, o al pop ingenuo de los Beach Boys.

Si tenemos en cuenta esto, y siendo un poco austero, los Gatos habrán sido importantes como pioneros en la constitución del rock nacional, pero no fueron innovadores. Es más, su álbum debut está sobrevalorado por la crítica argentina y decepciona si tenemos la osadía de compararlo con otros de la época.

De todas formas, este trabajo no está mal. Podemos disfrutar de un clásico rutilante como “La Balsa”, según la revista Rolling Stone y MTV el mejor tema de la historia de este país. También me gusta la balada de blues “Lo Olvidaras”. Y “Madre Escuchame” es una interesante canción acústica que parece remitirse a los Kinks (a persar de que la letra es un poco cursi).

Sacando estas tres, las canciones del álbum son de un pop de medio pelo, algunas agradables y otras que lamentablemente solo estarían bien si fueran composiciones de Palito Ortega. Y su supuesto segundo mejor tema “Ayer Nomás”, tiene un buen estribillo pero no es la gran cosa.

A pesar de todo, como dije antes, Los Gatos si bien no fueron brillantes fueron fundamentales para el rock nacional. El mismo Charly Garcia dijo que “sin Nebbia no hubiera existido Javier Martinez, Spinetta o él mismo”.

Persy

Memphis La Blusera – Alma bajo la lluvia (1982)

Puntaje del Disco: 7

  1. Moscato, pizza y fainá: 8
  2. Alma bajo la lluvia7
  3. Boogie mamá: 7
  4. El blues de las 6 y 30: 7.5
  5. El trepador: 6
  6. Lo mismo boogie: 6
  7. El estibador: 6.5
  8. En todas las ciudades: 6

Memphis La Blusera fue una de las bandas pioneras en Argentina en combinar el blues con el rock. Con letras inspiradas en cuestiones sociales y tomando las experiencias de típicos laburantes de barrio porteño, la banda liderada por el carismático Adrián Otero se hicieron cargo de extender el género más allá del ámbito de los entendidos.

1978 fue el año fundacional para este grupo proveniente del barrio de La Paternal en Buenos Aires. La primera presentación fue en el teatro Union e Benevolenza ante un reducido público. Luego creciendo de a poco, participaron como teloneros de Pajarito Zaguri en el Estadio de Obras. En 1982, tras conseguir en sonido que tanto buscaba, Memphis sacó su disco debut, “Alma bajo la lluvia”, obteniendo buenas críticas.

Desde este material Memphis propone un estilo diferente de Blues. Uno no tan melancólico ni depresivo, sino más amigable. Las letras simples y sin complejos son la constante en este buen disco debut.

“Moscato, pizza y fainá” relata las alocadas horas de la avenida Corrientes y se convirtió en uno de los grandes clásicos del grupo. “El Blues de las 6 y 30” que se enfoca en el desgarrador esfuerzo que implica comenzar la jornada tan temprano en la mañana es el otro destacado del álbum. “El Estibador” es otro ejemplo del duro trabajo al que este obrero está sometido en su vida cotidiana. Por otra parte, la canción que da nombre a este trabajo se orienta más al amor perdido y expone la parte más natural del Blues.

Con este disco Memphis La Blusera entró en la escena del Rock Nacional con temas interesantes y dos buenos clásicos.

Piro