Archivo de la categoría: Andrés Calamaro

Andrés Calamaro – Alta Suciedad (1997)

Andrés Calamaro - Alta Suciedad (1997)

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Alta Suciedad: 8,5
  2. Todo Lo Demás: 7
  3. Donde Manda Marinero: 8
  4. Loco: 8,5
  5. Flaca: 9,5
  6. ¿Quién Asó La Manteca?8
  7. Media Verónica: 9
  8. El Tercio de los Sueños: 8,5
  9. Comida China: 7,5
  10. Elvis Está Vivo: 7
  11. Me Arde: 8,5
  12. Crímenes Perfectos: 10
  13. Nunca Es Igual: 6
  14. El Novio del Olvido: 7

Concluido su exilio voluntario en España, dando por cerrada su exitosa etapa junto a Los Rodriguez, Andrés Calamaro se pone un nuevo objetivo. Retomar y revitalizar su carrera solista que había abandonado a finales de los ochenta.

Para ello graba en Estados Unidos en el año 1997 junto a músicos sesionistas de basta experiencia y la producción de Joe Blaney, lo que se convertiría en un clásico tanto en su carrera como para el rock nacional, Alta Suciedad. Antes de alcanzar este título imborrable se barajaron varios nombres tentativos como El Otro Lado del Novio del Olvido, que podía confundir con sus intenciones románticas, o Decidí Contarlo, que delataba de antemano su carácter confesional.

Andrés logró catapultar su carrera y armó un álbum casi solado con canciones que se convirtieron en hits como “Loco”, “Flaca”, “Me Arde”, “Alta Suciedad”, “Media Verónica” y “Crímenes Perfectos”.

Alta Suciedad fue un suceso en ventas, superando las 500 000 copias vendidas en todo el mundo (El segundo disco más vendido del rock argentino en aquel momento tras El Amor Después del Amor, de Fito Páez) y posibilitó la resurrección de su carrera en su país llevándolo a realizar gran cantidad de presentaciones en vivo.

Mucha controversia se generó por aquellos años, llegando ocasionarle inconvientes legales al cantautor por apología al uso de drogas, por el tema “Loco”, que textualmente dice: “Voy a salir a caminar solito, sentarme en un parque a fumar un porrito.” Demasiado trasgresor para la Argentina de veinte años atrás, a pesar de que estaba claro que era parte de costumbres de Andres.

F,V,

 

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Andres Calamaro – Por Mirarte (1988)

Andres Calamaro - Por Mirarte (1988)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. Loco Por Ti: 8
  2. Cartas Sin Marcar: 9
  3. No Te Bancaste: 7
  4. Lamiendo un Hueso: 7
  5. Johnny B. Good: 6
  6. Las Guerras: 6,5
  7. Por Mirarte: 8
  8. No Me Empujes: 7,5
  9. Bailar Sola: 7,5
  10. En el Medio de la Ciudad: 7

Por Mirarte (1988) es el tercer disco solista de Andrés Calamaro y es considerado el inicio del estilo rockero que marcaría su carrera de aquí en adelante. La clave para este cambio fue la inclusión del guitarrista Ariel Rot, futuro compañero de Andrés en Los Rodriguez, que le aportó un sonido mucho más fresco y guitarrero, aunque sin descuidar lo melódico.

Los caminos de Calamaro y Rot se habían cruzado en 1985, Ariel se encontraba promocionando sus discos como solista en Buenos Aires, y en una emisora de radio se conocen. A partir de allí surge la amistad entre ambos que llevaría a participar primero en la carrera solista de Andrés para luego formar con enorme éxito Los Rodriguez en la década del noventa.

Por Mirarte cuenta con algunos tracks de buena factura como el que abre el álbum “Loco Por Ti” con un estilo funk rock sumado a una parte rapeada en el final bastante simpática, “Cartas Sin Marcar” un tema muy pop bien al estilo Calamaro que sería su corte de difusión y “Por Mirarte” que le da nombre al trabajo una balada inolvidable.

El resto del material esta repleto de canciones de rock and roll pegadizos, algunas mejores que otras y otras que pasan sin pena ni gloria como la versión libre del clásico de Chuck Berry “Johnny B. Good”, tampoco me pareció feliz el otro cover que encontramos en Por Mirarte, “Las Guerras” de Vox Dei.

El disco recibió buenas críticas, pero poco éxito en ventas, al carecer de hits y temas demasiado comerciales. Pero lo verdaderamente importante es que marca un camino fundamental para lo que sería la carrera del artista que ya a partir de su siguiente placa explotaría y se convertiría en uno de los mayores referentes de rock and roll de habla hispana.

F.V.

Andrés Calamaro – Vida Cruel (1985)

Puntaje del Disco: 7

  1. Qué vida cruel: 7
  2. Dice un proverbio chino: 6
  3. El mejor hotel: 7
  4. Vi la raya: 7
  5. Fotos de ídolos: 7
  6. Acto simple: 7.5
  7. Sin despedirme: 7
  8. Sobran habitaciones: 6.5
  9. No me manden al Africa: 7  
  10. Principios: 7

A mediados de los ochenta Andrés Calamaro gozaba de un creciente prestigio en el ambiente musical y su figura era respetada entre los artistas locales más destacados. Había demostrado un gran talento con los Abuelos de la Nada y en 1984 había lanzado su disco debut como solista, Hotel Calamaro, que obtuvo buenas críticas.

En 1985 y con la compañía de Charly García, Luis Alberto Spinetta, Richard Coleman, entre otros, el joven Calamaro editó su segundo material en solitario. Vida Cruel fue también el primer álbum que se grababa tras la separación de Los Abuelos de la Nada, la banda de Miguel Abuelo que los hizo conocido.

A diferencia de Hotel Calamaro, este segundo disco tiene un lado más serio o quizás no tan inocente, por llamarlo de alguna manera. Si bien ciertos sonidos de los Abuelos se mantienen, las composiciones de Calamaro (todos los temas son de su autoría excepto “Vi la Raya” y “Fotos de ídolos” que fueron escritas con la colaboración de Charly García y Coleman, respectivamente) muestran una faceta más formal. “Dice un proverbio chino” tiene ciertos aspectos de electrónica que no tiene mucho que ver con el estilo de Calamaro. En cambio, promediando el disco, “Acto Simple” muestra la faceta que mejor le queda al artista.

El resto de Vida Cruel contiene buenas canciones como “Sin Despedirme” y “Principios”, pero en general el disco no terminó de causar un impacto mayor, a pesar de las figuras con las que contó.

Piro

Andrés Calamaro – Hotel Calamaro (1984)

Puntaje del Disco: 7

  1. Fabio Zerpa tiene razón: 7
  2. La ví comprándose un sostén:
  3. Radioactividad radial6
  4. Detenida: 7.5
  5. Bienvenidos al hotel
  6. No me pidas que no sea un inconsciente: 7
  7. Amor iraní: 6
  8. Perdería el corazón6.5
  9. Miro por la ventana:
  10. Otro amor en Avellaneda:
  11. Polvo americano:

Antes del lanzamiento del tercer disco de Los Abuelos de la Nada, “Himno de mi Corazón”, Andrés Calamaro grabó en 1984 su primer material solista. Los buenos trabajos anteriores de la banda de Miguel Abuelo y la creciente participación que Calamaro estaba teniendo en las composiciones, le dieron el impulso necesario para arrancar su carrera en solitario.

“Hotel Calamaro”, en referencia al disco de The Doors “Morrison Hotel”, poco tiene que ver en realidad con aquel memorable álbum de la banda californiana. Es simplemente la idolatría de Calamaro hacia Jim lo que generó este homenaje en el nombre del disco. Musicalmente apartado del New Wave que hacían los Abuelos de la Nada, en “Hotel Calamaro” predomina el pop.

La producción estuvo a cargo de Charly García y varios temas fueron compuestos por el artista Roberto Granados. Otro legendario músico del rocka nacional como Fito Paéz también fue parte del debut de Calamaro y Pipo Cipolatti puso su firma en “Detenida”, uno de los mejores y más divertidos del disco. “Fabio Zerpa tiene razón” es el otro destacado que ha perdurado en el tiempo. Las baladas como “No me pidas que no sea un inconsciente” y “Perdería el corazón” cumplen con el propósito de emocionar pero todavía se notaba que lo mejor de Calamaro estaría por venir. En el medio del disco un impass con “Bienvenidos al Hotel” abre el paso a temas más del estilo de Abuelos de la Nada como “Miro por la Ventana” y “Otro amor de Avellaneda”

Piro

Andrés Calamaro – Nadie Sale Vivo de Aquí (1989)

Puntaje del Disco: 9

  1. Nadie sale vivo de aquí: 8
  2. Pero sin sangre: 8
  3. Vietnam:
  4. Pasemos a otro tema: 9
  5. Con la soga al cuello: 8.5
  6. No tengo tiempo: 8
  7. Señoritas: 8
  8. Adiós, amigos, adiós: 8
  9. Ni hablar: 9
  10. Una deuda al corazón (traicionero): 8.5
  11. No me vuelvas la espalda por eso: 8
  12. Señal que te he perdido: 8.5
  13. Dos Romeos: 8

Desde corta edad Andrés Calamaro estuvo ligado a la música, primero con un bandoneón y luego con un tambor. En su casa del barrio de Once, el pequeño Andrés ya mostraba las dotes para los instrumentos y comenzaba a componer. Tras un frustrado intento de estudio de la carrera de Derecho, fue el piano lo que lo sedujo y le ayudó a inclinar la balanza a favor de la música. A los 17 años formó parte de su primera banda, Raíces, de candombe rock con la que debutó discográficamente.

A principios de los ochenta, Calamaro tuvo la gran oportunidad de involucrase con la élite del rock nacional, cuando Miguel Abuelo lo reclutó para darle vida a la nueva etapa de Los Abuelos de la Nada. Temas como “Mil Horas”, “Sin Gamulán” y “Costumbres Argentinas”, entre otras,  le otorgaron a joven Andrés una respetable consideración entre sus pares. Acompañó a Charly García como soporte de su banda, a la que luego dejó paso a Fito Páez, para dedicarse de lleno a Los Abuelos.

Paralelamente a la carrera con Miguel Abuelo, en 1984 Andrés grabó “Hotel Calamaro”, su primer disco solista, que a pesar de haber sido casi ignorado por el público dejó en el recuerdo temas como “Fabio Zerpa tiene razón” y “Otro amor en Avellaneda”. “Vida Cruel” y “Por Mirarte” fueron los siguientes materiales en solitario, que si bien fueron mejorando respecto a los anteriores, no captó el interés suficiente.

Ya con una banda estable y con Los Abuelos de la Nada disuelta, en 1989 se editó “Nadie Sale Vivo de Aquí”, considerado por la crítica y los fanáticos como uno de los más destacados trabajos de Andrés. Sin embargo, el humor de la gente por la difícil situación económica que atravesaba la Argentina de entonces, no estaba en los ánimos como para enfocarse en los nuevos lanzamientos musicales. Incluso el tema que da nombre al álbum, hace clara referencia a esta coyuntura, aunque letra se dirija en otra dirección.

El disco es básicamente de corte pop rock (“Pero sin Sangre”, “Señoritas”) y significó una notoria evolución en las composiciones. “Pasemos a otro tema”, tal vez el más recordado, es una linda balada con el sello clásico de Calamaro. “No tengo tiempo” y “Adiós, amigos, adiós” en cambio, tienen un estilo más tanguero.

La falta de repercusión entre la gente de este muy buen disco hizo que Calamaro encontrara refugio en España donde luego formaría Los Rodríguez, banda con la que alcanzaría gran éxito.

Piro