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Caifanes – El Diablito (1990)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. Detrás De Ti: 7,5
  2. Antes De Que Nos Olviden: 8,5
  3. La Vida No Es Eterna: 7
  4. De Noche Todos Los Gatos Son Pardos: 5,5
  5. Sombras En Tiempos Perdidos: 7
  6. El Negro Cósmico: 8,5
  7. La Célula Que Explota: 8,5
  8. Aquí No Pasa Nada: 8
  9. Los Dioses Ocultos: 9
  10. El Elefante: 4,5
  11. Amárrate a una Escoba y Vuela Lejos: 5,5

Para su segundo disco los Caifos incorporarían en sus filas al notable guitarrista argentino Alejandro Marcovich, quien ayudo a consolidar un estilo y un sonido más maduro de la banda. Por esa razón El Diablito resulta un disco más interesante que el debut de los Caifanes.

De todas formas, es una especie de álbum intermedió, porque se sigue notando el arraigado sonido ochentoso de la banda. Pero esta vez no focalizando tanto en The Cure, sino más bien en otro tipo de bandas contemporáneas como U2, acompañados por una producción más elocuente.

Esto hace que El Diablito por un lado tenga composiciones mejores que lo que se venía escuchando antes, pero presentando falencias que no cierran ni ayudan con la solidez del disco.

A muchos temas además de repetir su tendencia les falta pasta para tener una mayor calidad, e incluso la voz de Saúl Hernández llega a cansar con las sucesivas escuchas del disco. Así aparecen las flojeras del trabajo como “De Noche Todos Los Gatos Son Pardos”, una canción regular por ese tecladito que agota y por la ausencia de una melodía que pegue. Aún peor es “El Elefante”, un experimento fallido con una melodía que deja bastante que desear. E incluso la canción atmosférica que cierra el disco “Amárrate Una Escoba Y Vuela Lejos” es chata y completamente inmemorable.

Sacando estos desperfectos, el resto del álbum no esta mal. Y cuanta con cuatro canciones que se resaltan principalmente. “Antes De Que Nos Olviden” es agradable, tiene una buena melodía con rasguidos de guitarra y una percusión muy ochentosa. “El Negro Cósmico” es muy buena, rockea como ninguna gracias a Marcovich. “La Célula Que Explota” es una especie de balada más acústica que tiene sus buenos momentos e incluso tiene detalles que la hacen muy mexicana. Y “Los Dioses Ocultos” es el más notable y trascendente por su estribillo.

Por todo esto, El Diablito es un disco con sus pro y sus contras. Pero lo que importa al fin es que es un paso adelante en su carrera.

Persy

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Caifanes – Caifanes (1988)

Puntaje del Disco: 7

  1. Mátenme Porque Me Muero: 8,5
  2. Te Estoy Mirando: 7,5
  3. La Negra Tomasa: 6
  4. Cuéntame Tu Vida: 8
  5. Será Por Eso: 7
  6. Viento: 9
  7. Nunca Me Voy A Transformar En Ti: 5,5
  8. Perdí Mi Ojo De Venado: 7,5
  9. Amanece: 6
  10. La Bestia Humana: 6
  11. Nada: 6

Desde el underground mexicano un grupo de los ochenta poco a poco se iría consolidando ganando más y más adeptos. Este grupo era Caifanes quienes en 1988 lanzarían su disco debut y que en aquellos años eran un cuarteto dark (onda The Cure) conformados por Saúl Hernández (voz y guitarra), Diego Herrera (teclados), Sabo Romo (bajo) y Alfonso André (batería).

El homónimo álbum debut de los Caifos (también conocido como Volumen I) fue importante en el fortalecimiento de la banda, pero al mismo tiempo deja una sensación ambivalente. Por un lado, cuando escuchas a los Caifanes puede resultarte interesante por traer muy buenas influencias de The Cure, R.E.M. y Joy Division, especialmente en la inspirante atmosfera oscura que los caracteriza. Y además hay que remarcar sus buenas intensiones de combinarlo con otros estilos más bien latinos. Pero por otro lado, a veces te dan ganas de golpearlos. Muchas de sus canciones en este disco parecen solo buenas ideas que no saben como ser llevadas a cabo por inmadurez. No terminan de convencer. Y terminan perdiendo en la comparación con grupos similares como Soda o Héroes del Silencio.

De todas formas, hay canciones en las que parecen un grupo ya consolidado, como en “Viento” y “Mátenme Porque Me Muero”, los grandes clásicos del disco, gracias al característico sonido de sus guitarras ochentosas y fantásticas melodías. En cambio en el resto del material, sus canciones sin ser malas pierden un poco su rumbo, se embarran en su mezcolanza de los ochenta, pero mantienen el espíritu gótico del disco. Un ejemplo claro es la balada “Nada” que pese a mantenerte en una nebulosa sombría nunca levanta vuelo.

Por otra parte, cuando los Caifanes tratan de abordar ritmos latinos suenan originales pero no por eso extraordinarios, como pasa en “La Negra Tomasa” (agregada en la reedición del disco), que es una mezcla de una cumbia de Guillermo Rodríguez Fiffe (que es lo que lo hace horrible al tema) con el rock gótico de los ochenta (que es lo que lo hace atractivo).

Por todo esto, Volumen I es un álbum interesante. Pero los que se sucederían en la carrera de los Caifanes serían mejores.

Persy