Archivo de la categoría: Catupecu Machu

Catupecu Machu – Laberintos Entre Aristas y Dialectos (2007)

Puntaje del Disco: 7,5

Disco uno (Tratado de la materia en estudio):

  1. Viaje del Miedo: 7
  2. Dialecto: 6
  3. Foto en Blanco y Negro: 7,5
  4. Magia Veneno: 8
  5. Grandes Esperanzas: 6,5
  6. El Lugar: 8

Disco dos (De la materia en concierto):

  1. El Número Imperfecto: 8
  2. En Los Sueños: 7,5
  3. Entero o a Pedazos: 8
  4. Magia Veneno: 7
  5. Refugio: 7
  6. Cuadros Dentro de Cuadros: 8
  7. Seguir Viviendo Sin Tu Amor: 8,5
  8. A Veces Vuelvo: 8,5
  9. Cuentos Decapitados: 7

El trágico accidente de Gabriel Ruiz Díaz, bajista de Catupecu Machu, aunque no le quitó la vida le imposibilitó seguir haciendo lo que más amaba.

El golpe ciertamente fue muy duro para la banda pero su hermano Fernando explicaría porque la situación no lo paralizó: “Hay una cosa que escribí hace mucho, cuando todavía no existía Catupecu, que decía: “Ya habrá tiempo para la era de las almas”. Ya habrá tiempo para eso. Una cosa muy importante con Gabriel es que siempre fuimos parámetro uno del otro. Personas muy distintas, con una búsqueda en común pero métodos diferentes. Desde que pasó esto, el solo hecho de mirarlo me obliga a no quedarme quieto. Desde el primer momento yo les expliqué a los médicos que, cuando Gabriel movía algo, sabía lo que estaba haciendo, porque en el escenario no necesitamos mirarnos, y sabemos lo que está pensando el otro, y establecemos una conexión que parece planificada, pero no. Con Catupecu nunca hubo una estrategia, y cuando la había se iba al carajo. Esa intuición se aplicó más que nunca en esta situación. Por eso yo siempre supe lo que le está pasando, desde el primer momento: sé por qué mueve la boca, por qué mueve las piernas, por qué no las mueve, y cuando no movía nada, yo sabía que estaba ahí. El primer día salí y pensé: si Gabriel optó por esto, si su subconsciente optó por esto, y si no lo optó y el destino fue el que lo impuso, bueno, que esté acá como tenga que estar; y si se tiene que ir, que se vaya.”

A fines de Octubre de 2007 saldría al mercado en formato de cd doble, Laberintos Entre Aristas y Dialectos, dividido en dos capítulos: “Tratado de la materia en estudio” (tres temas nuevos y tres viejos en versión casera) y “Registro de la materia en concierto” (un vivo realizado en septiembre de 2005. grabaciones registradas por Gabriel Ruíz Díaz antes de su trágico accidente).

Lógicamente lo más esperado fueron las canciones nuevas donde “Viaje del Miedo” y “Foto en Blanco y Negro” son las más compactas y mantienen vivas el espíritu de la banda y demuestran en sus letras el impacto que le provocó a Fernando la convalecencia de su hermano. El resto del álbum tanto la parte en estudio como en vivo es una colección de buenas versiones de sus mejores canciones destacándose, “Magia Veneno”, “El Número Imperfecto”, “A Veces Vuelvo” y el agregado de un cover muy bien interpretado del clásico de Luis Alberto Spinetta: “Seguir Viviendo Sin Tu Amor”.

Teniendo en cuenta el momento crítico que atravesaba el grupo este nuevo lanzamiento es más que digno. Haciendo hincapié en su beta acústica y tranquila, algo a lo que no está acostumbrado el fanático de Catupecu, lograron resolver con mucha solvencia lo complicado que significaba editar nueva música en este delicado momento.

F.V.

Catupecu Machu – El Número Imperfecto (2004)

Catupecu Machu - El Número Imperfecto (2004)

Puntaje del Disco: 8,5

  1. Magia Veneno8
  2. Preludio Al Filo En El Umbral: 8,5
  3. Muéstrame Los Dientes: 7
  4. Acaba El Fin: 8
  5. Plan B: Anhelo De Satisfacción9
  6. En Los Sueños: 8
  7. A Veces Vuelvo: 9
  8. Sol Infierno: 7,5
  9. Óxido En El Aire8,5
  10. El Número Imperfecto: 8,5
  11. Refugio: 7,5

El Número Imperfecto (2004) se podría considerar la vuelta de Catupecu Machu al sonido que tantos buenos resultados había obtenido con Cuentos Decapitados, dejando un poco de lado la experiencia que significó Cuadros Dentro de Cuadros.

La banda de los hermanos Ruiz Diaz logró su pico más alto de popularidad con este material, no solo en Argentina sino también en otros mercados fuertes latinos como Chile y Mexico. Los hits “Magia Veneno” y “A Veces Vuelvo” fueron la principal razón de ello pero en El Número Imperfecto cuenta con algunas otros temas que evidenciaban el buen momento de la banda como “Preludio Al Filo En El Umbral”, “En Los Sueños”, “Óxido En El Aire”, “El Número Imperfecto” y “Plan B: Anhelo De Satisfacción”, esta última cover de la banda alternativa Massacre.

En cuanto a su formación se incorporó de forma definitiva el tecladista Macabre, que le dio mayor variante a su rock demoledor y contó con participaciones especiales en algunas pistas como las de Leonardo de Cecco, baterista de Attaque 77; Fabián Von Quintiero en bajista de Los Ratones Paranoicos, entre otros; y Zeta Bosio, bajista de Soda Stereo.

Catupecu era una de las bandas del momento por aquel entonces y sin embargo no surgían imitadores sin poca originalidad que se adueñen de su sonido como les paso a muchas bandas legendarias del rock nacional como Los Piojos, Los Redondos, por solo nombrar dos casos. Sobre esto Fernando Ruiz Diaz tenía su propia teoría: “A mí en los noventa me gustaba Pearl Jam, pero después me cansé de escuchar a los clones de Pearl Jam, hasta que en un momento dije: ‘No quiero escuchar más a los clones’. Mirá, a mí me encanta Calamaro, y escuchas la radio y decís ‘che, boludo, salió un tema nuevo de Calamaro’, y no es Calamaro. Cuando algo a la gente le gusta y crece, después ya es de la gente. A mí me extraña que eso no pase con nosotros. ¿Qué es Catupecu Machu? Cualquier cosa. Es decir, es Catupecu, pero siempre andamos por acá, por allá… Catupecu es más inspirador que copiable.”

F.V.

 

Catupecu Machu – A Morir!!! (1998)

Catupecu Machu - A Morir!!! (1998)

Puntaje del Disco: 6,5

  1. Nocoso: 6,5
  2. Todo pasa todo queda: 7
  3. Los tres deseos: 6
  4. Apirié omapare piaroló: 6,5
  5. Amague calavérico:
  6. El lugar: 6
  7. Héroes anónimos: 8,5
  8. Calavera deforme: 6,5
  9. Amague polclórico:
  10. Testigo criminal: 6,5
  11. Mil voces finas: 6
  12. Cuantos son: 7
  13. Ritual: 6
  14. El rostro (mi espejo): 7,5
  15. Apagá la luz Faustito:
  16. La llama: 6,5
  17. Le di sol: 6
  18. Prefacio psicopolquístico:
  19. La polca: 7,5
  20. Introducción al daleismo:
  21. Dale!: 6,5
  22. Sinfonía de oclusión:
  23. El sueño: 6,5

El 10 de Octubre de 1998, en Cemento, Catupecu Machu grabaría su segundo disco y su primero en vivo. ¡¿A QUIÉN SE LE OCURRIRÍA QUE SU SEGUNDO DISCO SEA EN VIVO?! Solamente a ellos.

En un momento de constante ascenso la banda de los hermanos Ruíz Díaz decidiría hacer esto porque quería registrar a la banda en una etapa que con los años queda olvidada y además porque tenían la intención de grabar un disco en vivo después de cada disco de estudio.

El repertorio de aquella noche contaría con 17 temas, 12 de su disco anterior y 5 nuevos. De los que están también en “Dale!” podemos decir que son versiones más desprolijas, pero que no pierden su esencia y que además se les agrega la “magia” que tienen los recitales.

Los temas nuevos son “Nocoso”, una canción que si fuera instrumental sería mejor ya que solo tiene un verso, “nocoso, nocoso, nocoso”…; “Testigo criminal”, “Cuantos son” que tiene a Fernando solo, tocando la guitarra y cantando; “El rostro (mi espejo)”, que es de lo mejorcito del disco y “Héroes anónimos” un cover de Metrópoli, la única canción que salió bien prolija y bien lograda, mostrando que desde un principio tuvieron la intención de que sea un corte de difusión; es sin duda la mejor canción del disco y el único “clásico” de las nuevas.

Además de los temas, el recital tiene unas cuantas “perlitas”; un par de amagues, introducciones a los temas más esperados, “Apagá la luz Faustito”, donde Fernando Ruíz Díaz le dice a Fausto Lomba, que apague una luz, una versión a capela de “El sueño” y “Sinfonía de oclusión”; “canción” incalificable de la que se desprenden frases para el recuerdo como “che, vos, remera rayada! Agárrenlo! Al pelicorto! Agárrenlo!” o “déjense de mirar la cámara la put* madre!” y que tuvo como invitados en batería a Marcelo Baraj (primer baterista) y a Herrlein (baterista siguiente), y a Martín “Macabre” González en bajo, que en ese momento estaba en Totus Toss. Herrlein también tocaría el acordeón en “La polca”.

Como disco en vivo, el disco es bueno; muestra a una gran banda en sus comienzos y sería un puntapié para un gran disco como fue “Cuentos Decapitados”.

Néstor

Catupecu Machu – Cuadros dentro de Cuadros (2002)

Puntaje del Disco: 7.5

  1. Origen extremo: 7
  2. Sonando: 7
  3. Hechizo: 7.5
  4. Cuadros dentro de cuadros: 8
  5. Grandes esperanzas: 7
  6. Hormigas: 8
  7. Opus 17.5
  8. Batalla7
  9. Gritale al viento: 7.5
  10. Soltemos las riendas: 7
  11. Recortándote: 7.5

Catupecu Machu ingresó en el nuevo milenio como una de las bandas más destacadas del rock nacional, gracias a sus últimos materiales y especialmente a Cuentos Decapitados del año 2000 que permitió que el grupo trascendiera más allá de la escena under porteña.

El éxito que cosechó el grupo hizo que las presentaciones en vivo se multiplicaran y pudiese llevar su particular sonido por más rincones de la Argentina. Eso Vive fue un DVD editado a fines de 2002 que recopilaba los mejores momentos de los shows que Catupecu brindó durante ese tiempo. Sin embargo, unos meses antes la banda de los hermanos Ruiz Díaz lanzó su cuarto disco de estudio, bajo el nombre de “Cuadros dentro de Cuadros”.

La grabación fue llevada a cabo en distintos lugares, aplicando un concepto de “Club Audio”, concebido por Gabriel Ruiz Díaz y Macabre. Fue también durante este tiempo que Javier Herrlein tomó el lugar del baterista Miguel “Abril” Sosa, por lo que el grupo aprovechó para explorar otros estilos, como en “Origen extremo” y “Sonando”.

Quizás estar acostumbrado a sonidos más poderos hace que esta “experimentación” por parte de Catupecu no me generó una gran impresión. Pero en general el disco no está mal, ya que cuenta con temas destacados como el tema que da nombre al material y “Hormigas”.

Piro

Catupecu Machu – El Mezcal y la Cobra (2011)

Puntaje del Disco: 8

  1. El mezcal y la cobra: 7.5
  2. Metrópolis nueva: 8.5
  3. Aparecen cuando bailamos: 8
  4. Baile guerrero – Golpe certero: 7.5
  5. Danza de los secretos: 8
  6. Cristalizado: 8
  7. Musas: 7
  8. Vi llover: 7.5
  9. El toro terciopelo: 8
  10. Klimt… pintemos: 7
  11. Intermezzo: – 
  12. Shakulute peruano: 7.5

La nueva década encontró a Catupecu Machu con algunos cambios en su formación histórica. Agustín Rocino, ex bajista de Cuentos Borgeanos, reemplazó a Javier Herlein y el mánager que siempre acompañó a la banda también dejó su lugar, que fue ocupado por Pablo Mayer, amigo de Fernando Ruiz Díaz. Con estas modificaciones, el grupo orientó sus esfuerzos en producir lo que sería su octavo disco de estudio, El Mezcal y la Cobra, que se convirtió no sólo en uno de los más apreciables en la carrera de Catupecu, sino también en uno de los destacados del año.

El tema que da título claramente define lo que este material se basa. “El reptil que cambia la piel” podría asemejarse a los cambios de estilo y sonidos que el grupo ha explorado durante su trayectoria, pero que siempre ha mantenido una identidad. “Danzas de los Secretos”, la quinta canción se remonta en cierto modo a discos anteriores como Laberintos entre artistas y dialectos de 2007 y Cuadros dentro de Cuadros. En “Metrópolis Nueva” la letra hace una referencia al mundo del cine y con mucho ritmo impone uno de los hits del disco

Los teclados y los arreglos de guitarra le otorgan al disco una impronta característica al rock sinfónico. Por supuesto que las letras cumplen un rol fundamental y muestran la notoria evolución del grupo. “Musas” baja un poco los decibeles, que pronto se elevan en “El toro terciopelo”, una estricta explosión de rock.

Catupecu Machu ha consagrado en 2011 un muy buen disco, que lo siguió posicionando como una importante banda del Rock Nacional y que promete, seguirá por varios años más.

Piro

Catupecu Machu – Cuentos Decapitados (2000)

Puntaje del Disco: 8

  1. Y lo que quiero es que pises sin el suelo9
  2. Eso espero8
  3. Perfectos cromosomas7.5
  4. Secretos pasadizos: 7
  5. Entero o a pedazos: 8
  6. Mamá me dijo que no viniera…: 7
  7. Eso vive8.5
  8. Viñas del amor7
  9. Puedes: 7.5
  10. Vistiendo: 7.5
  11. Cuentos decapitados: 8
  12. I Feel You: 7

Con el lanzamiento de “Dale!” en 1997 Catupecu Machu dejó de ser un grupo de rock con buenas intenciones a acaparar más y más adeptos, especialmente del under. “Elevador”, difundido en una radio de difusión masiva como Rock & Pop de Buenos Aires así como otros temas del disco debut permitieron el crecimiento de la banda liderada por Fernando Ruiz Díaz.

En una movida sin precedentes en el rock nacional, Catupechu decidió que su segundo material sería íntegramente en vivo. Grabado en octubre de 1998, “A Morir!!!” recopilaba en 23 temas el concierto brindado en Cemento. Tras rechazar varias ofertas de discográficas, finalmente en 2000 el grupo aceptó una oferta de EMI Odeón Argentina para grabar los siguientes álbumes. Esta decisión desilusionó a varios de los primeros seguidores de Catupecu, que sintieron que la banda se había vendido.

Vendidos o no, lo cierto es que “Cuentos Decapitados” mostró un importante avance musical y una mayor maduración al momento de componer. Entre los cambios más destacados podemos encontrar el uso de samplers y ciertos condimentos de la música electrónica como en “Secretos pasadizos”. El punk que acaparaba gran parte del disco debut queda también relegado frente a temas más pop (“Entero o a pedazos”), con lo cual el grupo se insertó en otro público. “Eso Vive” se convirtió en uno de los temas más difundidos y conocidos de Cataupechu, aunque si de popularidad se trata, “Y lo que quiero es que pises sin el suelo”, se llevó la mayoría de los premios, de un disco que marcó una notoria evolución en la banda de los hermanos Díaz.

Piro

Catupecu Machu – Dale! (1997)

Puntaje del Disco: 7

  1. Todo Pasa, todo queda: 7.5
  2. Calavera Deforme: 7.5
  3. Los Tres Deseos: 6
  4. El Lugar: 6.5
  5. Apiere´ Omapare Piarolo´: 7
  6. Elevador: 7
  7. Come Together: 5
  8. Mil Voces Finas: 6.5
  9. Dale!: 7.5
  10. La Polca: 8
  11. Ritual: 6.5
  12. La Llama: 6.5
  13. Le Di Sol: 6
  14. Hay Casi Un Metro Al Agua: 6.5
  15. El Sueño: 7

Catupecu Machu?…Qué diablos es eso, unas ruinas antiguas, una nueva especie de dinosaurio?. Cuando a principios del nuevo milenio la banda liderada por Fernando Ruiz Díaz comenzó a hacerse más conocida a nivel masivo, fueron muchos los neófitos musicales o incluso entendidos del tema que se preguntaban la procedencia de tan extraño nombre para una banda de rock. La respuesta la tenía el mismo Fernando, quien lo había inventado refiriéndose a un animal imaginario. Con la humildad de un adolescente lleno de curiosidad y energía, quizás nunca hubiese concebido que ese animal llegaría a existir  y a hacer furor entre miles de jóvenes argentinos.

Entre Mayo y Agosto de 1997 el propio Gabriel Ruiz Díaz, hermano y bajista de Fernando, se encargó de grabar y mezclar lo que sería el primer trabajo de Catupecu, “Dale!”. Abril Sossa en batería completaba el trío fijo de la banda que por aquel entonces se dio a conocer con este interesante material.

Dominado el Rock Nacional de mediados de los años noventa por grupos de corte rollinga tales como los Ratones Paranóicos y Viejas Locas, y por otros de estilo latino y Ska, “Dale!” apareció en un momento preciso para irrumpir con un Rock más recalcitrante. Lo primero que llama la atención en Catupecu es la energía y el ímpetu que Fernando Ruiz Díaz le pone a las letras, al punto de quedarse afónico. El exasperante pedido por el ascensor en “Elevador” es una muestra de esto.

Más allá de la característica voz del cantante, Catupecu Machu es una banda que tomó diversos estilos musicales y logró combinarlos muy bien demostrando una gran dinámica. El metal queda plasmado en el arranque del disco con “Todo Pasa, todo queda”, mientras que un estilo más grunge se aprecia en “Le di Sol”. Por su parte “Dale!” (uno de los temas de difusión), con guitarras distorsionadas adopta una onda alternativa, siendo éste uno de los géneros que mejor se adapta a la banda. “Polca”, el otro tema dado a conocer en las radios, como su nombre lo indica, se remite a ese estilo oriundo de Europa en el siglo XIX.

Es apreciable la buena adaptación de estilos que hace Catupecu a lo largo de su disco debut, sin embargo, un punto flojo e innecesario fue la adaptación del clásico de los Beatles “Come Together”. En una valoración totalmente personal ese magnífico tema podría resistir una versión sólo con tinte blusero. De todos modos, “Dale!” es un buen disco que obtuvo una considerable aceptación entre los más diversas tribus urbanas de Buenos Aires.

Piro