Archivo de la categoría: Gustavo Santaolalla

Gustavo Santaolalla – GAS (1995)

Puntaje del Disco: 7

  1. Los tiempos no están cambiando: 8
  2. Te puedo encontrar: 7.5
  3. La mirada total:
  4. Río Ventura7.5
  5. Un poquito de tu amor: 7.5
  6. Cuerpo extraño:
  7. Todo vale: 7
  8. El necio: 7.5 
  9. A solas: 7  
  10. Vecinos: 7.5
  11. Empujando tinta: 7.5
  12. Un color: 7
  13. Boomerang: 7.5

Aunque durante la década del setenta Gustavo Santaolalla había grabado diversos discos con Arco Iris y Energía Natural con Soluna, su otra banda, fue recién a comienzos de los ochenta que el músico se lanzó como solista. Santaolalla, el primer álbum en solitario, cosechó críticas favorables y se transformó en uno de los discos más importantes del rock nacional.

Durante los noventa Santaolalla colaboró con numerosos artistas latinos en la producción de discos que permitieron expandir el boom en un mercado tan difícil como el estadounidense. Los Prisioneros, Café Tacuba, Divididos, Molotoz, Julieta Vanegas, Bersuit Vergarabat y muchos otros fueron las bandas y músicos que contaron con el magnífico aporte de Gustavo.

En 1995 y luego de pasar tiempo en Los Angeles, Santaolalla editó su segundo material como solista. Como en el primer álbum, el título no se caracteriza en la inspiración ya que GAS son las siglas de su nombre. “Los tiempos no están cambiando” marca el inicio del disco, con lo que podría ser un deseo del compositor de no dejar que la entrada en la nueva década modifique su capacidad. “Te puedo encontrar” sigue con un ritmo optimista, característico también del primer disco, mientras que “La mirada total” baja un poco el tono hasta llegar a “Un poquito de tu amor”, que es casi como un susurro. “Cuerpo extraño”, con un interesante ritmo, se despliega como una de las más notorias, al igual que “El Necio” que recuerda mucho al estilo de Los Fabulosos Cadillacs.

Piro

Gustavo Santaolalla – Santaolalla (1982)

Puntaje del Disco: 8

  1. Vasudeva: 8.5
  2. No te hagas rogar: 8
  3. María de los Angeles: 7
  4. Si me llaman por teléfono no estoy: 7
  5. Hilda y el hermano: 7
  6. Ando rodando: 9
  7. Mamá, amigos, tengo una TV color: 8
  8. Sé que va a salir el sol: 7.5
  9. A través de tí: 8
  10. Compañeros del sendero: 7.5
  11. Hasta el día en que vuelvas: 8

Conocido por las jóvenes generaciones por ser aquel argentino que se alzó con dos Premios de la Academia de Hollywood por sus composiciones en diversas películas, Gustavo Santaolalla encarna la historia de un músico que ha trascendido las fronteras geográficas del rock nacional. En la década del setenta cuando en la Argentina se vivían momentos muy críticos, Santaolalla encontró refugio en Los Angeles, donde con su talento empezó a dar las primeras aproximaciones del rock en español en el mercado estadounidense.

De adolescente Santaolalla formó el grupo Arco Iris con el que grabó algunos discos de corte folkórico y tiempo más tarde, junto a Alejandro Lerner como pianista, dio vida a Soluna. Por entonces entabló una fuerte amistad con León Gieco, a quien ayudó en la producción de “De Usuahia a la Quiaca” y “Pensar en Nada” de 1980. En 1982 Gustavo retornó a la Argentina y produjo su primer material solista. Titulado simplemente con su apellido, “Santaolalla” marcó un quiebre en el rock nacional ya que era uno de los primeros discos bailables. Luego “Clics Modernos” de Charly García reafirmaría esta tendencia que se desarrolló en la década democrática argentina.

Willy Iturry en batería, Alfredo Toth en bajo y Alejandro Lernen en piano acompañaron a Gustavo en este interesante e innovador disco. Como haciendo un pequeño homenaje a sus años en Arco Iris, “Vasudeva” abre el disco, siendo el único del repertorio de la etapa previa de Santaolalla. “No te hagas rogar” en cambio, pasa al ritmo más bailable que luego adaptarían bandas como Virus. Se combinan también un poco de chacarera y folklore, típicos en las raíces del autor y se destacan “Mamá, amigos tengo una TV color” que incluye un ligero acorde de “Day Tripper” y “Ando Rodando”, un maravilloso tema para andar por ahí al ritmo del rock.

“Santaolalla” significó el primer paso como solista de este aclamado compositor y productor y se transformó en uno de los discos fundamentales de la música nacional.

Piro