Archivo de la categoría: Ivan Noble

Ivan Noble – Intemperie (2007)

Puntaje del Disco: 6

  1. ¿Y Qué Más Da?7
  2. Olivia6
  3. Bienbenito: 5,5
  4. Fe de Erratas: 7
  5. Bendito Infierno: 5
  6. A Los Leones: 6,5
  7. Causas Perdidas: 5
  8. Decime Que Anoche Nunca Existió: 6
  9. Mala Sangre: 6,5
  10. Lágrimas de Cabernet7
  11. Vuelve Peluca: 6,5
  12. No Retiro Lo Dicho: 6
  13. Canción del Jardinero6

Ivan Noble ratificaría el rumbo que había empezado a tomar en su carrera solista alejado totalmente del rock de sus inicios con Los Caballeros de la Quema y volcandose hacia temas acústicos y pop melódicos. Como si se tratara de una especie de Rod Stewart de nuestras tierras.

Intemperie, salío a la venta el 27 de febrero de 2007, con la producción en esta ocasión de Sufián Cantilo (tecladista de la banda) junto al mismo Ivan que se involucraría a estas tareas por primera vez. Sobre el rumbo musical encontraríamos  antes de su lanzamiento ciertas pistas en un texto publicado en su página web donde Noble cita tres artistas de los que no puede prescindir: Carla Bruni, Damien Rice y Jack Johnson.

Dentro de las 13 canciones el carismático Noble relata con su estilo cotidiano y entrador junto a su guitarra acústica vivencias y experiencias en la noche, con el alcohol, con la televisión, con el amor y como novedad su presente paterno en el tema “Bienbenito” ( dedicado a Benito, hijo del artista con la actriz Julieta Ortega).

Como novedad se suma al final del trabajo un homenaje, una versión acústica de “Canción del Jardinero”, tema de la escritora, poeta y cantautora María Elena Walsh.

F.V.

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Ivan Noble – Nadie Sabe Donde (2004)

Ivan Noble - Nadie Sabe Donde (2004)

Puntaje del Disco: 6

 

  1. A Pan y Agua: 7
  2. Nadie Sabe Donde: 6,5
  3. La Chica Que Nadie Saca a Bailar: 6
  4. Cuentos Argentos: 8
  5. Otro Vaso y Me Voy: 6
  6. Como el Cangrejo: 8
  7. La Mujer Que Le Destrozaba Las Noches: 5,5
  8. Dios Tiene Alzheimer: 5,5
  9. Ella, Ella Me Olvidó… Yo La Recuerdo Ahora: 8,5
  10. La Propina: 7
  11. Temporada de Mamertos: 5
  12. Tampoco el Mundo Hace las Cosas Demasiado Bien: 6
  13. Me Tengo Cansado: 6
  14. A Soñar Un Rato: 6

En Nadie Sabe Donde (2004), Ivan Noble hace un poco de lo mismo que en su debut solista el año anterior, temas melódicos, pop irrelevante, con algunos que otros toques de rock rescatables.

Producido por Juanchi Baleirón (Los Pericos), se esperaba que Ivan se inclinara más hacia sus raíces roqueras de Los Caballeros de la Quema, pero el ya está en otra cosa y prefiere bajar un cambio y quizás tenga que ver con la explicación que daría en una entrevista de esos años sobre su vida personal que puede ser como un paralelismo con su música: “Casi a los cuarenta empezás a darle más valor a lo contemplativo, que la velocidad la tengan otros. Está bueno saber sentarse en un sillón más seguido y tener disfrutes más pequeños, más anónimos. Me entusiasman menos cosas, pero mucho más que antes: la amistad, el amor, las buenas canciones, los buenos vinos, los buenos libros. Ya no hay grandes noticias afuera me parece. A los veinte años todo el mundo es inmortal y sale a pegarse cocazos con lo que venga y a todo el mundo le encanta la montaña rusa… A esta edad no tanto. Lo cual no quiere decir uno que a veces no salga a acordase como eran esos viejos buenos tiempos. Pero cada vez que salís y pensás que el mundo tiene mucho para contarte afuera, que la calle tiene mucho para decirte…, yo suelo volver un poco decepcionado.”

Así y todo Nadie Sabe Donde nos deja algunas perlitas como su versión de un clásico de Leonardo Favio, “Ella, Ella Me Olvidó… Yo La Recuerdo Ahora”, como así también un par de temas propios valorables como “Cuentos Argentos” y “Como el Cangrejo” y no mucho más.

Así y todo fue una buena década para Noble, quien se convirtió en una especie de referente de la música pop y melódica editando varios discos más con buena repercusión y con una buena venta de tickets en cada una de sus presentaciones en vivo.

F.V.

Ivan Noble – Preguntas Equivocadas (2003)

Ivan Noble - Preguntas Equivocadas (2003)

Puntaje del Disco: 6,5

  1. Viento en Proa: 6
  2. Dejás la Cara y Te Vas: 5,5
  3. Un Minuto Antes de Dejar de Quererte: 6,5
  4. Argentinamente: 7
  5. Tocado: 7,5
  6. Respirar: 5
  7. Preguntas Equivocadas: 6,5
  8. Aburrido: 4
  9. A Los Abrazos Con Mis Malos Modales: 7
  10. Princesa Tibia: 6,5
  11. No Cuentes Conmigo: 8
  12. Amor a Tercera Vista: 6
  13. Las Malas Compañías: 7,5

“Hay como una cosa del folklore del rock nacional que cuando el cantante de una banda se hace solista, hay en principio como una mirada de soslayo. A ver por qué se separó. A ver si vale la pena que se haya quedado solo. Yo no sé quién cuernos va a escuchar este disco y eso, por otro lado, me da una gran sensación de libertad. Pienso que el público de base puede ser el de los Caballeros, pero también que una porción de ese público estará desconfiado, enojado, resentido o triste por la separación de la banda. Lo entiendo, pero sólo pido una oportunidad, como se le dice a una ex novia. En este caso que escuchen el disco.” De esta forma teorizaba Ivan Noble sobre que sensaciones tendría el público de Los Caballeros de la Quema con el inicio de su carrera solista.

Al tiempo que desarrollaba su faceta como actor, en tiras televisivas y una película, Ivan se la pasaba componiendo. Y a su vez a los que serían sus acompañantes para grabar su disco debut. Llegaron el bajista Beno Guelbert (ex La Zimbabwe, Man Ray, Las Pelotas, etc.) y el baterista, de origen mexicano, Fernando Torreblanca, Ariel Lobos, un viejo amigo de Noble, se hizo cargo de las guitarras y Sufián Cantilo trajo sus pianos, teclados y programaciones. Con esta formación grabaría Preguntas Equivocadas (2003).

Sobre las expectativas generadas por el lanzamiento Ivan siempre ingenioso lo definía de la siguiente forma: “Con mucha humildad quisiera que fuera mi carta de presentación en el universo de los solistas argentinos, que son interesantísimos. No tienen nada que envidiarles a los anglosajones. Páez no está lejos de Elvis Costello. Y Sabina, que es casi argentino, escribe canciones tan enormes como las de Tom Waits o Leonard Cohen.” Y agregaría sobre su lugar en el rock nacional: “¿Viste esas películas de la mafia de Scorsese o la serie “Los Soprano”, donde los capos se juntan en una mesa y hay uno, que es como el iniciado, que sirve las copas y pregunta quién es cuando tocan a la puerta? Yo me imagino en esa mesa a los García, a los Páez, a los Calamaro, a los Gieco y yo sirviéndoles los tragos.”

En Preguntas Equivocadas queda verdaderamente poco de lo que hacía con Los Caballeros. El rock esta casi ausente y encontramos temas básicamente pop intercalados con alguna balada interesante.

Sobre el sonido que buscó alcanzar y sus nuevas inquietudes musicales reflexionaría lo siguiente: “Quería incorporar máquinas y sonidos que para mí eran nuevos. Es parte de un proceso de curiosidad y de desprejuicio. Durante un tiempo ironicé mucho sobre la música electrónica, como un gesto de provocación y sabiendo que hablaba de algo de lo que no conocía a fondo. Pero en determinado momento empecé a escuchar música que incorporaba elementos electrónicos, como Morcheeba Massive Attack, y me pareció que iban por un camino interesante. Lo que sí tuvo claro desde el inicio es que quería hacer un disco de canciones, ser un cantautor. El rock en sí a veces esconde el género canción, le pega un codazo. Y, al revés, los cantautores mandan al cuarto de servicio, a la escalera de incendio, a la banda. Yo no quería que ninguna de esas dos cosas pasen. Esa es mi búsqueda.”

Lamentablemente la carrera del líder y cantante de Los Caballeros de la Quema entre 1990 y el 2002, se iría volcando cada vez más hacia lo romántico y melódico e iría progresivamente abandonando el rock que lo vio nacer y que le posibilitó hacerse conocido. Una especie de Rod Stewart, autóctono que descubrió que ganaba mucho más haciendo temas menores en tono pop que con el rock de sus primeros años.

F.V.