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Los Abuelos de la Nada – Cosas Mías (1986)

Los Abuelos de la Nada - Cosas Mías (1986)

Puntaje del Disco: 7,5

  1. Cosas Mías: 9
  2. Cómo, Quién, Dónde: 7,5
  3. Región Dura: 7,5
  4. Rock & Roll Sobre la Alfombra: 8
  5. Policías y Ladrones: 7
  6. Padre Soltero: 8
  7. Tu Cola Less: 8
  8. Capitán Calavera: 6
  9. Semental de Palermo: 7
  10. Festival de Corazones: 7,5

Cosas Mías (1986) fue el quinto y por desgracia último disco de estudio de una de las bandas más emblemáticas en la década del ochenta en el rock argentino, Los Abuelos de la Nada.

En 1985 la formación más exitosa de la banda con Andres Calamaro y Cachorro Lopez entre otros se desintegraría y luego de unos meses en los cuales Miguel Abuelo todavía esperaba la vuelta de sus ex compañeros de ruta decidió ponerse en marcha y en Marzo de 1986 convocó a su amigo Kubero Díaz y a su sobrino Marcelo “Chocolate” Fogo. Con ellos, más Polo Corbella, baterista de la anterior formación, comienzan los ensayos a los que más adelante se sumaría Juan del Barrio en teclados.

El 17 de Octubre de ese año sale a la venta Cosas Mías con muy buena repercusión gracias al muy buen tema que da título a la placa que no tarda en convertirse en moda en aquel momento. “Cosas Mías” sería de lo mejorcito pero otras como “Región Dura”, “Rock & Roll Sobre la Alfombra”, “Padre Soltero”, “Tu Cola Less” y “Festival de Corazones” también se destacarían. A pesar de contar con buenos momentos el disco fue bastante discutido con muchos detractores que seguían añorando a los anteriores Abuelos de la Nada.

Cosas Mías fue presentado en el Teatro Opera a fines de 1986, aunque sin tanta aceptación como años atrás. Miguel Abuelo decide entonces durante el verano del 87 traspasar las fronteras y realizar una gira por Uruguay, Perú, Paraguay. A esto le siguió un cambio constante de integrantes que hasta llevaron a rebautizarse bajo el nombre de Miguel Abuelo en Banda.

En Febrero de 1988 la salud de Miguel Abuelo estaba cada vez más deteriorada a causa del sida que le habían diagnosticado y que hacía estragos en su cuerpo causa por la que decidió retirarse definitivamente de la música. El 26 de Marzo de ese año fallecería con solo cuarenta y dos años de edad. Otra muerte trágica del rock nacional en la década del ochenta de ese tipo de artistas irreemplazables y que dejaron un vacío imposible de llenar.

F.V.

 

Los Abuelos de la Nada – Himno de mi Corazón (1984)

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Puntaje del Disco: 8

  1. Lunes por la madrugada:
  2. Hombre lobo: 8.5  
  3. En la fuente de la unión: 7.5
  4. Vasos y besos: 7  
  5. Menage a trois: 7  
  6. Himno de mi corazón: 10 
  7. En línea: 7.5
  8. Medita sol: 8
  9. La fórmula del éxito: 7 
  10. No puedo decirte no: 7

Tras el éxito de Vasos y Besos de 1983, Los Abuelos de la Nada continuaban su carrera ascendente luego de haber editado dos discos. En agosto de 1984 el conjunto liderado por Miguel Abuelo grabó el que sería su tercer material y uno de los más recordados en la trayectoria del grupo.

Himno de mi Corazón se caracterizó por tener en las composiciones a los distintos miembros por separado, distinto a como venían haciendo de publicar las autorías a nombre de la banda. La popularidad que Los Abuelos estaban cosechando y las consecuentes aumentos de egos pueden haber sido algunas de las razones de este cambio.

Por otro lado también se distingue de este material el mayor uso de sintetizadores y otras consolas que le dan un sonido más robótico, por llamarlo de alguna manera, como en “Vasos y Besos”. “Lunes por la madrugada” a cargo de Cachorro López es una de las composiciones más distinguibles y “Hombre al Agua” posee la estela creativa de Calamaro, que por entonces dejaba de ser una promesa para convertirse en una realidad.

Mención aparte merece el tema que da nombre al álbum. Desde la reconocible introducción y ese coreo en forma de canción de hinchada, “Himno de mi corazón” es no sólo uno de los hits de Los Abuelos, sino del Rock Nacional.

Piro

Los Abuelos de la Nada – Los Abuelos en el Opera (1985)

Puntaje del Disco: 9

  1. Zig-Zag: 8
  2. Sin Gamulán: 9
  3. Medita Sol: 8
  4. Mil Horas: 10
  5. Guindilla Ardiente: 8
  6. Sintonía Americana: 9
  7. Asi es el Calor: 8.5
  8. Costumbres Argentinas: 10
  9. Himno de mi Corazón: 10
  10. No Te Enamores Nunca de Aquel Marinero Bengalí: 9
  11. Chalamán: 9
  12. Lunes por la Madrugada: 9

Con la popularidad que ostentaban a mediados de la década del ochenta, era previsible que Los Abuelos de la Nada grabaran un disco en vivo. Tras consolidarse con los dos primeros y con Himno de Mi Corazón de 1984, la banda comandada por Miguel Abuelo ofreció en el Teatro Opera de la Ciudad de Buenos Aires tres funciones que quedarían registradas en un álbum de doce canciones.

Aunque fueron muchos los recitales que el grupo ofreció durante 1985, recién en junio tuvo lugar la grabación de las funciones en el mítico Teatro porteño. Gustavo Bezterrica dejó la formación y en su lugar ingresó Gringui Herrera, amigo de Andrés Calamaro, mientras que Cachorro López, Daniel Melingo (que regresó luego de su paso los Los Twist) y Polo Corbella completaban la alineación que registró los legendarios conciertos llevados a cabo el 14, 15 y 16 de Junio de 1985.

Con tres materiales editados, Los Abuelos desplegaron en este disco en vivo lo mejor de su repertorio, con temas que se transformaron en verdaderos clásicos. Empezando por “Sin Gamulán”, pasando por el mega hit “Mil Horas” hasta llegar a “Sintonía Americana” y  “No Te Enamores Nunca de Aquel Marinero Bengalí” del álbum debut. También hay interesantes aportes como “Asi es el Calor” compuesta por Calamaro en colaboración con Herrera y “Zig-Zag” que con la música de Cachorro y la letra de Miguel Abuelo, se transformó en otro popular tema. En este sentido “Chamalán”, con un reggae despojado, es una gran contribución de Melingo y “Costumbres Argentinas”, con la conocida introducción del joven Calamaro, se convirtió en uno de los más grandes hits en el rock nacional.

Los Abuelos en el Opera es un excelente registro en vivo de una banda que contribuyó mucho con la música argentina y que a partir de ese momento comenzaría el inevitable camino del adiós.

Piro

Los Abuelos de la Nada – Vasos y Besos (1983)

Puntaje del Disco: 8

  1. No se desesperen: 9
  2. Así es el calor8.5
  3. Yo soy tu bandera7.5
  4. Sintonía americana: 8.5
  5. Espía de Dios: 7
  6. Cucarachón de tribunal6.5
  7. Vamos al ruedo6.5
  8. Mil horas: 10
  9. Hermana Teresa6.5
  10. Chalaman: 8
  11. Mundos in-mundos6.5

La ayuda de Charly García en la producción de su disco debut y la calidad de temas como “Sin Gamulán” y “No te enamores de aquel Marinero Bengalí” habían sido un impulso muy importante para el comienzo de Los Abuelos de la Nada. Aquellos temas, principalmente, se transformaron en hits que sonaban en las radios argentinas y que fueron un imán para las jóvenes generaciones necesitadas de nuevos sonidos.

En 1982, año de edición del disco homónimo, la banda liderada por Miguel Abuelo se presentó en el teatro Coliseo, también promocionados por Charly, quien luego los incluyó como teloneros, junto a Suéter,  en el concierto brindado en Ferro como parte de la gira de “Yendo de la cama al living”. Al año siguiente, Los Abuelos de la Nada hicieron su primer Obras en donde adelantaron algunos temas de su siguiente material, entre los que se encontraban “Espía de Dios” y “Sol Teresa”.

Aquellos temas formaron parte del segundo disco, “Vasos y Besos”, que fue un importante despegue en la carrera del grupo. A los ya conocidos sonidos de new wave y raggae del disco anterior y las magníficas composiciones de Miguel Abuelo (“Yo soy tu Bandera”; “Sintonía Americana”) se suma el creciente talento de Andrés Calamaro. Varias canciones se convertirían luego en clásicos del Rock Nacional, al punto de tener a una de sus máximas exponentes en “Mil Horas”, tema híper conocido entre los argentinos.

El disco se caracteriza por sonidos despojados de preocupaciones y complicaciones. Con letras simples y melodías amigables, la libertad y la tranquilidad son una constante en varias composiciones, como en “Así es el Calor”, “Yo soy tu Bandera” y la jamaiquina “Chamala” de Daniel Melingo. Claro que también hay espacio para la parodia y la ironía como quedan reflejados en “Cucharón de Tribunal” y “Hermana Teresa”.

El show en el Estadio de Vélez Sarsfield, “Descorchando el ’84 con Vasos y Besos” a finales de 1983 confirmó el gran impacto que el disco había causado en el público, que elevó a los Abuelos a la categoría de leyenda.

Piro

Los Abuelos de la Nada – Los Abuelos de la Nada (1982)

Puntaje del Disco: 6.5

  1. No te Enamores Nunca de Aquel Marinero Bengalí: 8
  2. Sin Gamulán: 8.5
  3. Como Debo Andar: 7.5
  4. En la Cama o en el Suelo: 6
  5. Ir a Más: 6.5
  6. Tristeza de la Ciudad: 7
  7. Creo Que es un Sueño Más: 6
  8. Levantando Temperatura: 6.5
  9. Guindilla Ardiente: 5
  10. Te vas Rica: 6
  11. Se Me Olvidó Que Te Olvidé: 5.5

“Padre de los piojos, abuelos de la nada” decía una frase de Leopoldo Marechal en el libro “El Banquete de Severo Arcángel”, cuyas últimas palabras fueron el punto de partida de la historia de una de las bandas más importantes del Rock Nacional. Fundada en 1967 por Miguel Angel Peralta y Pipo Lernoud, Los Abuelos de la Nada dieron forma al proyecto de rock criollo que se venía gestando con Almendra, Los Gatos y Manal.

La historia de los Abuelos de la Nada tiene dos etapas. En la primera, que se inició hacia fines de los sesenta, Miguel Abuelo era el encargado de las voces, Héctor Lorenzo era el batero, Alberto Lara en bajo, Micky Lara en guitarra, Eduardo Fanacoa en teclados y el legendario Pappo hacía de las suyas con la viola. Lograron editar el simple que incluía a “Divina Diana” y “Tema en flu sobre el planeta”, pero sin conseguir sacar un disco. Luego vinieron las diferencias entre los integrantes y mientras Abuelo se fue a España, Pappo continuó con el grupo dándole un estilo más blusero, pero tiempo más tarde también dejaría la formación.

La segunda etapa del grupo comenzó con la vuelta de Miguel Abuelo y la incorporación en los teclados de Andrés Calamaro, un talentoso joven que infundió el pop y el New Wave ochentoso en la banda. En 1982, con la producción de Charly García, se lanzó el disco homónimo que abrió un exitoso camino en la carrera del grupo.

Este álbum debut tiene un estilo pop combinado con rock y reggae bastante innovador para la época. A la experiencia de Abuelo se le sumaba el gran talento que mostraba Calamaro en cada intervención, como en “Sin Gamulán”, uno de los grandes hits. “No te Enamores Nunca de Aquel Marinero Bengalí” es el otro éxito del disco aunque también se destaca “Tristeza del Ciudad”.

El éxito del álbum llevó a los Abuelos a presentarlo por el interior del país y forjar a partir de entonces una serie de éxitos que durarían no más de cinco años, pero que sirvieron para posicionar al grupo como uno de los grandes del Rock Nacional.

Piro